Cubreradiadores

¿Qué son los cubreradiadores?

En ocasiones, la instalación de radiadores rompe con la armonía estética del hogar, por lo que se colocan cubreradiadores sobre ellos. ¿Qué ventajas y desventajas proporcionan estos elementos? Lo descubrimos en el blog semanal.

La instalación de radiadores en el hogar supone una buena inversión en el sistema de calefacción que, a la vez, revaloriza el inmueble. Sin embargo, a pesar de los beneficios que ofrecen los radiadores, en ocasiones pueden romper con la estética y la decoración de las habitaciones, dependiendo del diseño escogido, y pueden no pasar inadvertidos. Por ello, hay quien recurre a los cubreradiadores para disimularlos.


Es cierto que los cubreradiadores son una buena opción para solucionar el aspecto estético. No obstante, reducen el rendimiento calorífico de los radiadores, por lo que lo ideal sería evitar instalar estas cubiertas. Los radiadores funcionan por convección, es decir, el calor que desprenden se desplaza de abajo hacia arriba. Al toparse con un elemento que actúa de pantalla, el rendimiento calorífico del radiador desciende hasta un 10%, lo que implicara que se necesitará un gasto mayor para calentar la habitación.


Otra de las desventajas de los cubreradiadores es que suponen un estorbo a la hora de realizar cualquier labor de mantenimiento al aparato. Al tapar la válvula del radiador, ésta queda menos accesible, se complica su regulación, el purgado, la revisión o la limpieza.


A pesar de estos aspectos negativos, hay que tener en cuenta otros positivos. Como ya se ha comentado, son muy buenos a la hora de dar un toque estético al hogar. Asimismo, los cubreradiadores favorecen la seguridad en la vivienda, especialmente si hay niños pequeños. Al cubrir el radiador se evita que puedan tocar partes que pueden alcanzar elevadas temperaturas, así se reduce el riesgo de quemaduras.

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